Aclarando que es gerundio
- 19 diciembre, 2009 -
- 2.0 -
- Tags : Compartir, disculpas, escuchar, manifiesto, oír, twitter
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Ayer me llegó un reproche en Twitter respecto a mi actuación en el día de ayer. Llegó a través de versoblanco, una persona que no conozco, que no seguía en Twitter y que, por lo poco que he visto, tiene una página muy interesante y que os invito a visitar, como no puede ser de otra manera: versoblanco.com.
El reproche venía por varias razones:
- Publicar el manifiesto en el blog y luego criticarlo. Sí, lo he publicado, porque sólo puede haber un manifiesto. Y porque estoy básicamente de acuerdo con él: no al cierre por decisión administrativa, ha de buscarse un nuevo modelo de negocio, los protocolos de descarga están demonizados, debatir nuevos modelos de protección, etc. El texto es, hablando en romano paladín, cojonudo. Sin embargo, al día siguiente de la publicación del manifiesto ya empiezo a criticar, y además de manera bastante vehemente. Porque me parece muy fuerte que se convoque una reunión en el Ministerio con la Ministra para la foto y que ésta no suspenda la agenda y se vaya a los 20 minutos de empezada la reunión; porque me parece que levantarse de la mesa no casa mucho con lo que se pide en el manifiesto sobre debatir; porque el Partido Popular (adalid del liberalismo, no lo olvidemos, cosa que no es mala, porque al menos es una ideología) va a sacar rédito de esto criticando los derechos de autor y la propiedad intelectual, cuando son los mayores defensores de la propiedad privada y quienes han ayudado (no sólo ellos, sí, es verdad) a que el país se encuentre con un parque de viviendas pendientes de colocar y en la situación actual.
- Me he metido con David Bravo. La razón por la que me metí con él fue básicamente un malentendido y pedí perdón en su momento. Sin embargo, cuando me metí con él y me desmarco definitivamente de los promotes del Manifiesto es una razón muy sencilla: el Parlamento, el Gobierno y nuestra Administración no funcionan como a todos nos gustaría. No son ágiles, están llenas de jetas, sobredimensionadas y hay un jaranal de competencias muy grande. Sin embargo, hay gente dentro de las Instituciones que quiere cambiar esto. Pero todo lleva unos plazos, unas garantías, unos procedimientos, y nos guste o no hay que respetarlos para cambiarlos. El Anteproyecto aún no ha pasado a la fase definitiva, y el Anteproyecto tiene muchas páginas, muchísimas. Y quizá cuando llegue a la fase de Proyecto, es decir, cuando se apruebe por el Consejo de Ministros quizá la Disposición Final no esté o haya sido modificada. Y quizá cuando sea Ley ni siquiera esté y se aplace el debate de la misma para la Ley de Enjuciamiento Criminal y tenga rango de Ley Orgánica, esto es, con más consenso y más garantías si cabe. De todo este proceso ya hablé anteriormente, así que poco más puedo decir. Pero hay que entender que quince días en Política cuando se está negociando (igual que en la vida real) no son nada, y que la Ley de Economía Sostenible tiene mucho recorrido.
- Yo soy político y se espera de mí más corrección. Bueno, aquí entramos en tema personal. Antes que político soy persona y me defino como bastante crítico y cafre. Muy cafre. Cierto es que podría haber elegido otras maneras, pero entre la ironía y el trazo grueso la línea es muy fina. Pero la crítica a temas del partido la ejerzo dentro del partido y con los instrumentos que tengo a mi alcance. No se me ocurriría hacer una entrada a poner a caer de un burro a alguien del partido o a alguna actuación del partido. Sí la haría con un espíritu de crítica constructiva, aportando soluciones o mostrando errores que no han de cometerse, pero será el último recurso y, además, no creo que mucha gente a la que ha de llegar esa crítica la leyera.
Ahora sí, lo que estoy criticando últimamente no es el manifiesto, sino la soberbia y la altanería, amén de la hipocresía y la incongruencia. Personas que siguen a poca gente con Enrique Dans o David Bravo no pueden pedir a los políticos que les escuchen, porque ellos tampoco escuchan. Y Twitter no es el mundo real, pero se le parece. Sí, mi comentario en el día de ayer de que seguía a más de 800 tuiteros quedaba un poco dansiano (toma palabro), pero es porque sigo a quien tiene algo que decir, dice cosas interesantes, informa (medios de comunicación, por ejemplo) o simplemente son mis amigos y los conozco. Como en el mundo real.
Y si en el mundo real estamos pidiendo a gritos que nos escuchen, no creo que una persona que no escucha se merezca que le haga caso. Y si lo critico, igual que lo hace mucha otra gente, quizá debería mirárselo.
La soberbia es muy mala compañera de viaje. Quizá la peor, porque sólo deja oír el eco de las propias palabras.
Y el eco, ya se sabe, no responde: repite lo que uno ha dicho.
Hombre, yo ya te dije en su momento que no me parecia bien el manifiesto, pero aunque parezca una contradicción,cambiar de opinión puede ser lo más coherente del mundo, sobre todo cuando se es coehrente con cosas más importantes. En cuanto a lo “meterse” con ese tipo de gente, no acabo de entender como no se da cuenta la gente de que para ellos son más importantes sus intereses personales que de aquellos a quienes pretenden defender. Lo siento, pero por ahi no paso.
Carpe Diem
.-= Más de Cosechadel66: en mi blog ..Diciembre 1967. El mundo había cambiado =-.
¿Quién es el tal Dans? Yo es que solo sigo a gente interesante…
.-= Más de Cartier: en mi blog ..Desinformación legitima =-.
Aparte de lo que dices de que es tan solo un anteproyecto, al que por lo tanto le queda un largo camino en el que aclarar, matizar o corregir lo que haga falta, hace días que dije y mantengo que el manifiesto hace en su punto 2 una afirmación falsa, y es que no es cierto que la propuesta legislativa introduzca la posibilidad de cerrar webs por la autoridad administrativa. Esa posibilidad ya existe ahora (cuando no se afectan libertades fundamentales, pero es que en la propuesta esto queda igual), lo único que se hace ahora es introducir una nueva causa de cierre (la vulneración de los derechos de propiedad intelectual) y crear una sección (la famosa sección segunda) en una comisión que en la LPI ya existía para ejercer las competencias del Ministerio de Cultura en este tema.
Ojo, seguramente las declaraciones de la ministra, o de su equipo, o de terceros, pueden haber contribuido a dar a entender que se trataba de eso, pero no es cierto.
Y tanta y tanta gente, seguramente de buena fe, se ha subido al carro dando por bueno que la ley decía algo que no dice. Porque, no nos engañemos, ¿cuánta gente se leyó antes de adherirse al manifiesto la famosa disposición adicional primera, y la redacción actual del las leyes que la misma modifica (LSSI y LPI)? Me respondo: pocos, poquísimos, la inmensa mayoría dieron por bueno lo algún expertogurúdelablogocosa dijo, y adelante.
Otro tema sería plantearnos por qué la administración puede cerrarte un negocio cualquiera por incumplir la ley (un negocio con trabajadores con sus respectivas familias detrás) y no puede cerrar una página web por el mismo motivo. Esta doble vara de tampoco la entiendo, y no he visto a nadie que haga un manifiesto por lo primero, cuando también puede prestarse a abusos administrativos con graves consecuencias. Es lo que pasa cuando no vemos más allá de nuestro ombligo.
Perdón por el rollo, es que estoy sensibilizado con el tema.
.-= Más de Manuel: en mi blog ..Qui marca les prioritats? =-.
Ahora entiendo su rebote en el Twitter aquel día: se dio usted cuenta de que estaba pidiendo que todos pensáramos una miaja antes de escribir. ¡Ay, angelito!
.-= Más de Small Blue Thing: en mi blog ..Navidad Chanante III: amargo Raphael =-.
Más o menos. Pero, sinceramente, viendo lo que hay por ahí, como que da ya un poco igual
Eso de que la gente que sigue a pocos en Twitter no tiene legitimidad moral para pedirle al presidente del Gobierno que escuche, ¿lo has dicho en serio?
Esta teoría tuya, que además repites como si fuera digna de ser escuchada por alguien más que tus amigos más cercanos, me reafirma en que el principal problema de este país es la absoluta mediocridad intelectual de la clase política.
#6
No creo que haya dicho que no tengan legitimidad. Sólo que no creo que puedan pedir peras al olmo, cuando ellos también son olmo. Pero claro, cada uno puede hacer lo que quiere en su casa.
Por lo demás, sobre la mediocridad de la clase política, hay mucha mediocridad a nuestro alrededor. Igual deberíamos denunciar toda esa mediocridad. Empezando por nosotros mismos.
Entonces no me he confundido: dices que los que no siguen a muchos en twitter no pueden pedirle al presidente del Gobierno que escuche a los internautas.
¿Has reparado a la hora de construir tu excelsa teoría que escuchar a todo el mundo y tomar sus opiniones en consideración es el trabajo del presidente del Gobierno mientras que no es el de los abogados y/o profesores de instituto de empresa? O dicho de forma más sencilla: yo, que no he detenido nunca a un ladrón, ¿puedo pedirle a un policía que lo haga?
Por cierto, la expresión “no se pueden pedir peras al olmo” significa que se ha pedido algo imposible. Ya sabes, tan imposible como que un olmo dé peras. Siendo como eres político del PSOE, supongo que has utilizado esa frase hecha incorrectamente y que no quieres decir realmente que “escuchar” es el fruto que Zapatero, por su propia naturaleza de olmo, no puede dar.
Perfecto. Veo que sabes leer.
No obstante, una consideración: mi teoría no es excelsa. Simplemente es la mía (entrando en modo gurú). Obviamente, no pretendo convencerte porque con quien lo tiene claro se comparten impresiones, se fijan puntos de vista, pero no se le intenta convencer. Eso sí deberíamos darnos todos cuenta que el Presidente del Gobierno no es todo el gobierno, ni es dios ni nada parecido.
Por lo demás, los abogados y/o profesores están obligados a un reciclaje constante. Y si hablan de tecnología y sus implicaciones en la vida diaria deberían escuchar más, para revisar sus teorías y trabajo, enriqueciéndolas con la crítica y diferentes puntos de vista.
Igual eso es demasiado complicado para ellos…
Y yo que todo esto lo veo más como ese doctor que, cigarro en mano, echa el humo a un lado y con tono serio nos dice: si sigue fumando, se morirá ¿acaso no sabe usted lo dañino que es?
.-= Más de Cartier: en mi blog ..¿Son los políticos el problema? =-.