Cómo he visto el Mundial
Lo confieso. Al principio del Mundial no era muy optimista y después del partido de Suiza supe que la cosa iba a ser complicada. Los jugadores no parecían carburar, el resto de las selecciones parecían haber cogido la matrícula y no invitaban mucho al optimismo ni los partidos de Honduras ni el de Chile.
Pero el fútbol es un deporte resultadista, como todos aquellos deportes en los que hay alguien que gana y alguien que pierde. Pero en el fútbol se pide belleza, creación, deportividad, justicia. Como en otros muchos deportes.
Y es ahí donde la selección se vino grande. En el partido contra Portugal, haciendo un partido rematadamente malo, pero ganando 1-0. En el partido contra Paraguay, donde la acción de verdad estuvo en el campo y no en los alrededores con Larissa Riquelme (nombrad algún jugador que os venga a la cabeza de Paraguay que no sea Chilavert). En el partido contra Alemania, en el que España hizo un partido memorable. Y en la final, contra una selección como la holandesa que, a ratos, recordaba a Tassotti y el codazo a Luis Enrique, donde Iniesta estuvo a punto de emular a Julio Salinas (éste al menos remató) y un árbitro tarjetero se emocionó con las tarjetas y después decidió no sacar ninguna. Y entonces apareció casi al final un Iniesta enorme. Un tío grande a pesar de su escasa y corta estatura. Alguien llamado a estar en el Olimpo de los mejores jugadores de fútbol con su plasticidad (esas croquetas ya las quisieran hacer muchas madres), su eficacia (que además está mejorando), alguien que parece débil pero no lo es.
Y Casillas llorando como una magdalena, dando rienda suelta a la tensión acumulada que ha tenido durante esta temporada, porque la gente se lo ha hecho pasar mal pensando que no se podía confiar más en él, machacando a su pareja (que además es periodista deportiva) por un quítame allá esas envidias y porque es mona la chavala.
Y va Capdevila y sale con un cubo en la cabeza.
Y Rafa Nadal que además de la ronquera parecía que se había pasado con los cubatas en el palco.
Y un país que estalló de alegría porque, por fin, en el fútbol hemos dejado de ser el Poulidor de siempre y queremos ser Merckx.
Pero como soy un tío con algo de sentido del humor, pues paso de ser tan moñas y os dejo con unas cuantas imágenes que me han gustado estos últimos días, que he ido viendo en Tumblr y que, como no podía ser de otra manera, supongo que habréis visto la mayoría. Porque hay que seguir riendo. Y disfrutando.
Y quien no tenga sentido del humor, que le den.
He dicho.

La nueva bandera de España

La nueva bandera de Holanda

Si no has visto 300, estás tardando en hacerlo para entender esto

Al final esta imagen no salió en La Gaceta, sino en El País

Aunque en la final quien podó fue Holanda

Puyol sintió miedito xDD
