¿Desafección de la sociedad hacia los políticos o al revés?
- 14 septiembre, 2010 -
- 2.0, Política -
- Tags : blogs, comunicación, Facebook, linked in, medios, Política, redes sociales, tuenti, twitter, xing
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Reflexiones en la ducha. Algunos cantáis, yo pienso (cosas de tener la espalda hecha una mierda: me tiro casi 5 minutos con el chorro de agua hirviendo para poder compensar mi contractura completa de espalda).
Se habla de la desafección de la sociedad hacia la política. Sí, es cierto. Uno de los mayores problemas de nuestro país, reconocido en varias encuestas, es la clase política. Pero, ¿es un problema de la sociedad o es un problema de la clase política?
Sinceramente, creo que es en lo segundo. Y explico el por qué. Hoy día en el mundo de la Red se habla mucho de conversar, de compartir, de aprender (¿os suena?). Porque quienes usamos las redes sociales y todo el aparataje asociado a ellas compartimos información, aprendemos de quienes tenemos alrededor (excepto de los evangelizadores) y conversamos entre nosotros. ¿Sucede eso en general en la clase política? No.
Y ése es un error de base. Muchos políticos no tienen blog, tienen un perfil en Facebook donde cometen barrabasadas (una foto mal colgada un sábado por la noche puede arruinar a cualquiera) y lo de usar Twitter, ya ni comentallo. No hablemos nada de mantener perfiles profesionales accesibles en LinkedIn o en Xing, porque su carrera política es su principal valor. Y ya subir fotos a Picasa o a Flickr ni os cuento.
Y he ahí que el principal error que se comete es pensar que eso es de frikis (el otro día conversé con unos amigos de eso: ahora todos somos frikis porque nos gusta TBBT, HIMYM, Lost y series de ésas) o que cuatro gatos usan eso de verdad. Sí, las estadísticas dicen eso. Pero hay un arco de votantes que se sitúan entre los 20 y los 40 años que no tienen aún decidido su voto y que probablemente se decidan por la cercanía y la sinceridad que pueda transmitir alguien presente en una candidatura. Mantener un blog estructurado y con contenidos periódicos no es tan difícil (yo tengo varios y más o menos tengo decididos los momentos que dedico a cada uno), tener un Twitter en el que conversar y debatir ideas no es tan difícil (que levante la mano el político que no tiene a mano un smartphone, que le caneo), tener un perfil privado en Facebook y una página pública es una opción que no es tan descabellada y tener un curriculum actualizado y visible en una red profesional no requiere de tanta atención. Por no hablar de lo que puede humanizar unas fotos en Flickr o en Picasa de las aficiones y gustos.
Porque quizá el problema de esa desafección es que mucha gente se cree que está por encima del bien y del mal. O que creen que no tienen porqué perder el tiempo con gente que le incomoda normalmente. O que, simplemente, son como los superhéroes, que nunca van al baño, no lloran ni tienen emociones (bueno, sí Superman ha llorado, incluso estando enfermo, gracias a Alan Moore, pero me sigue valiendo el símil). O incluso porque creen que se exponen públicamente, cuando dar una rueda de prensa es, precisamente, eso: exponerse públicamente.
Y es eso lo que hay que cambiar: el modo de ver la política de muchos políticos. Hacerles ver que no sólo hay que contactar con la gente en época de elecciones y que tampoco el contacto directo cara a cara puede funcionar, porque no se llega a todo el mundo. Y hay experiencias que son interesantes y que se pondrán en marcha poco a poco. Porque si se prepara un escrito para una comisión en el Ayuntamiento, ¿no es digno de hacerse público para que lo conozca la ciudadanía y pueda opinar antes de la presentación del texto? ¿Un artículo de opinión ha de ser exclusivo para un medio y no hacerse público para aquella gente no siga dicho medio? ¿De verdad los mítines y actos públicos llenos de gente propia y convencida son tan útiles?
Ah, y todo esto se puede hacer con mucha maña y poco dinero. Quizá ésa sea la tecla que haya que tocar. Ah, y Tuenti no sólo lo usan los chavales; hay cada vez más gente dentro de dicha red.
PD: fijaos que no he hablado de la prensa. Eso tocará en otro momento y no seré duro, sino al contrario.
Buen análisis, incitador a la acción para políticos inteligentes
Yo incito, pero a ver si consigo sacarlo adelante, oye, que la gente parece que le coge el gusto, pero luego no se pone
Muy buena reflexión!
Me guardo el link porque espero comentarlo o enlazarlo.
Muy buena! Enhorabuena