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De huelga generalis

Pensaba hablar de este tema el día 29, que es cuando está convocada la huelga, pero una maldita noche de insomnio me lleva a traer esta reflexión hoy. Partamos de la premisa de que no voy a secundar esta huelga general. No porque no me parezca bien, sino simplemente porque no comparto parte de los argumentos que se están esgrimiendo a favor de la huelga, y que leeréis aquí.

Mucho se está hablando de la huelga general. Obviamente, para mal. No parece que pueda ser de otro modo. La derecha hace suyos los argumentos de siempre contra la movilización de la izquierda (ésa que les perjudica en las elecciones) y demoniza la huelga, partiendo de la base de que hay que regular el derecho a la huelga de otra manera, y blah blah blah. Vamos, lo de siempre. Izquierda caca, sindicatos chupópteros, y la culpa de todo la tienen alternativamente Zapatero (quien debe haber firmado todas las cartas de despido de este país) o Aído (por eso de querer meter mujeres en Consejos de Administración, que es caca y de la mala).

Desde el gobierno parece que se está obviando la misma, aunque las recientes declaraciones del aún ministro Corbacho al respecto quedan claras: es un derecho y como tal lo pueden ejercer los sindicatos. Vamos, no problem, pero como quien oye llover.

Y luego está lo que dicen los propios sindicatos. Es obvio que están en contra de la reforma laboral. Hasta ahí, se tenga el punto de vista que se tenga, estamos de acuerdo. Pero hay una cosa con la que yo no estoy de acuerdo y que riñe con todo lo dicho anteriormente.

Se nos llena la boca con el cambio de modelo económico. Hay que primar la innovación, la educación en todas sus vertientes, hacer más hincapié en la Formación Profesional, fomentar la investigación, las TIC, el medio ambiente, etc. Pero se habla de la “escasa estabilidad en el empleo”, de la “precariedad” y de la “temporalidad que generarán los nuevos tipos de contratos”. Sí, en parte es así y muchos empresarios aprovecharán los recursos legales para poder reducir el coste en personal, bien despidiendo y contratando a nuevos empleados más baratos de despedir, amortizando puestos, contratando a gente con becas (con y sin remunerar) y mil trapicheos más. Mucha gente que hace esto está haciéndolo obligada por la crisis; de hecho, en mi antiguo trabajo (gestión hipotecaria) hubo que hacer una reestructuración de personal, reducción de bonus (un eufemismo para eliminarlo) e incluso realizar un ERE de reducción de jornada que afectó a varios centros de trabajo, amén de una reestructuración de sedes, eliminando unas y concentrando otras.

Sin embargo, esto sucede en una empresa más o menos convencional, aunque los nuevos modelos de negocio están exigiendo el trabajo por proyectos. ¿Qué supone eso? Que muchas empresas necesitan gente en función de los proyectos. Pongamos el ejemplo de una empresa dedicada a hacer software. Necesitan un personal para realizar la ingeniería del software. Más personal para el desarrollo, pruebas e implantación. Y apenas personal para el mantenimiento una vez implementando en cliente. ¿De verdad estas empresas se pueden permitir el lujo de contratar a gente con perfiles muy específicos de forma indefinida? Yo creo que no.

Y el nuevo modelo económico que pretendemos, el de la innovación, el de la investigación, el de ponernos en la cabeza de la I+D+i requiere modelos de contratación flexibles tanto desde el punto de vista de la empresa como del trabajador. Requiere un cambio en la cultura de Recursos Humanos de muchas empresas españolas, en las que se está sustituyendo talento, capacidad de trabajo y experiencia, por perfiles planos, sin compromiso ni experiencia. Requiere que el trabajador nosotros aceptemos que la movilidad en el empleo puede ser algo bueno, que nos permitirá mejorar en algunas ocasiones y empeorar en otras. Tener ambición. Que la ambición es una palabra muy denostada, pero que bien utilizada nos puede valer de mucho y para muchas cosas, porque te fija una meta en la vida por la que luchar.

Vivimos una crisis profunda de productividad en la que muchas empresas están buscando salidas para poder realizar más trabajo y de mejor calidad en el menor tiempo posible. Pero lo quieren hacer al menor coste posible. Y eso lleva a figuras parasitarias como las becas sin remuneración, los contratos en prácticas extendidos ad infinitum y la realización de trabajos muy especializados a trancas y barrancas por gente que no ha recibido más formación que la académica y a la que la empresa no sólo no va a dar formación alguna, sino que le va a exigir resultados desde el primer día. Y no hablemos de las políticas activas en materia de empleo, especialmente en la formación y el reciclaje de profesionales, porque lo de reciclar suena a basura.

Y es que ese nuevo modelo económico está basado en el largo plazo. Es una inversión. Y las inversiones tardan tiempo en rentabilizarse. Pero al final lo hacen. Y la innovación, la excelencia, la formación, la investigación y la productividad son apuestas sobre seguro.

Quizá deberíamos reflexionar sobre eso.

¿O es que tenemos miedo al riesgo?

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Posted By Esteban

Inmigrante digital venido a más y bastante integradito. Usuario compulsivo de Twitter.

4 Responses to “De huelga generalis”

  1. unmirador dice:

    La pena es que el Gobierno se ha dado cuenta un pelín tarde de esta evidente necesidad de reformas. Tras una primera legislatura dedicados a otros menesteres y dos años de la segunda, negándose a realizarlas.
    Un saludo, crack.

  2. Bueno, el tema no es tanto el gobierno como una sociedad anclada en el conformismo. Cuando un porcentaje grande de la población no se ve capaz de asumir más riesgo que presentarse a unas oposiciones, mal vamos, sinceramente.

  3. unmirador dice:

    Si la sociedad en masa se presenta en masa a oposiciones es porque nuestro sistema laboral y económico es desastroso. Y en eso sí tiene la culpa el que gobierna.

  4. Uhm, se magnifica esa culpa. Sí, es cierto que en parte culpa de quien gobierna sí es: cambios legislativos en materia de educación, exceso de peso de las Administraciones Públicas, etc. Pero también hay que cambiar el chip. Y sabes de lo que te hablo que ya comenté algo hace tiempo sobre el tema y lo leíste muy atentamente ;-)

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