Morir matando: el problema no es el PP, sino algun@s PPer@s
- 7 octubre, 2009 -
- Política -
- Tags : 2.0, Expresiones, gürtel, ortografía, twitter
- 1 Comment
Hoy descubro en Twitter esta perla:
Como ya dije, me da igual cómo visten las hijas de Zapatero. No voy a entrar siquiera a polemizar sobre lo que pasó con la hija de Chaves (las acusaciones particulares y los recursos en los Juzgados están para algo). Pero me ha soliviantado el tema.
Me ha soliviantado porque el problema de la corrupción no es un problema de un partido. Es un problema de personas. Gente sin escrúpulos la hay en todos los sitios: en partidos políticos, en el trabajo, en la calle, conduciendo. Hay gente que vendería a su madre por un cacho de pan.
Pero siempre habrá alguien que confunda el partido con las personas. Y alguien que intentará defender a su partido porque se cree que le están atacando a él, cuando en realidad no es así. Por mi parte está más que claro que quien se beneficie de la política para conseguir tratos de favor, trajes, dinero, casas, coches o algo caliente que llevarse a la boca (previo momento de hacernos comer almohada a toda la ciudadanía) es el problema. El partido es, al fin y al cabo, la institución y nosotros, las personas, los instrumentos de estos partidos para cumplir sus fines por los que se crearon: ayudar a la sociedad y al progreso de la misma desde la libertad y el respeto mutuo.
Pero, Ángel (permíteme el tuteo) hoy la has cagado. Y no precisamente con éste tuit. Sino con todo lo que has escrito. Porque las faltas de ortografía, el acortar palabras y demás, debería ser un recurso, nunca EL recurso. Y más si ocupas determinada posición. Igual hay que leer lo que se escribe antes de dar al botoncico de enviar. Sobre todo si vas a defender a tu partido. Igual la mejor defensa es un ataque, pero dentro de casa.
Por mi parte, no te voy a borrar de la lista de gente que sigo.
Porque tengo mucha más cabeza que tú.
Y sí, soy un don nadie. Y si tengo que tener enfrente algún día a gente como tú (o al lado, que en casa también hay de lo suyo), prefiero seguir siendo un don nadie.

Si es no somos nadie, es verdad, pero podemos llevar el “Don” delante con orgullo.
Carpe Diem