Toros sí, toros no
Partamos de una premisa. No me gustan los toros.
Creo que de esto ya he hablado, pero hoy es el día. Se está montando un cisco cardino sobre el tema, porque en Catalunya hoy quieren prohibir (sí, va en negrita) las corridas de toros. Los argumentos son que el animal sufre (desde que sale hasta que el torero entra a matar es una agonía permanente), pero también esa premisa parte de un paternalismo que entiendo como que el hombre es un ser superior al resto de los animales y, por tanto, ha de cuidar de ello.
Sin embargo, hay otros aspectos que quiero destacar y que me parecen más reseñables.
El asunto parte de una iniciativa popular. Se prepara un texto legal, se recogen firmas y se llevan al Parlamento. Es decir, es una demostración de que la democracia y la iniciativa popular sirve para algo. Esto debería darnos una lección a todos, ya que alguien ha llegado, se ha liado la manta a la cabeza y una idea que le ha rondado la cabeza la ha puesto en marcha, la ha movido y ha conseguido que se hable de ella en el Parlamento, se debata y se llegue a una votación final. ¿Esto no nos da ninguna lección? Bueno, sí, al PP debería dársela con ese empeño en recoger firmas contra Leyes Orgánicas (en las que no cabe la iniciativa popular), que luego se llevan al Congreso y en las que se ha de alquilar un edificio para guardarlas. Que digo yo que si las recogieron ellos, ¿por qué no las guardan ellos?
Bueno, que me desvío. Otro aspecto que me parece reseñable es el de prohibir. Sí, ya sé que va en negrita. No es que sea muy de las doctrinas liberales de dejar al mercado la selección natural, pero en este caso es así. Me parece muy triste que el Ayuntamiento de Valladolid regale 200.000 euros por un total de 4 corridas 4 a la empresa que gestiona la Plaza de Toros. Porque resulta que este año hubo que suspender (a unas horas del festejo) la corrida de San Pedro Regalado. Si no hay demanda de bares en una zona, éstos cierran y quienes los llevan se quedan en la calle. Si no hay demanda de mercerías, éstas cierran. Si no hay demanda de vivienda nueva, las empresas cierran… ¡¡Oh, espera!! Que el ladrillo sí da de comer a muchas personas, sobre todo a algunos corruptos (me sigo desviando). Es decir, no me gusta la palabra prohibir. Los toros es una tradición que se cae por su propio peso. Si no te gusta un bar, no vas. Si no te gusta una frutería, no compras en ella. Si hay toros, ¿nos obligan a verlos? Si hay un programa basura en la tele, podemos cambiar de canal o apagar la tele. Cuando hay una corrida en la tele, ¿no podemos hacer lo mismo? Si hay una corrida en la plaza de toros de nuestro pueblo o nuestra ciudad, ¿no podemos ir a visitar una exposición o quedarnos en casa leyendo un libro? Y sobre prohibir, un partido de izquierdas (todo lo de izquierdas que yo considero que puede ser un partido nacionalista con tintes excluyentes como es ERC en parte de su discurso) se presta a ello. Irónico, ¿no?
Ayer oí al alcalde de Figueres, Santi Vila, de CiU, comentar que la plaza de toros de la localidad se estaba reformando para acoger un polideportivo y una piscina porque no había demanda. Y que quien quería ver toros subía hasta el Sur de Francia (perdón, Catalunya Nord) para ver toros y no pasaba nada. Bueno, también fue curioso cómo se refirió al Estado español, pero eso entra dentro de mi propia sensibilidad. Si queréis oír el corte, podéis oírlo en la web de Cadenaser.com.
Y por último el circo mediático que se ha montado con cienes y cienes de reporteros venidos de todo el mundo porque en una zona de España se quieren prohibir los toros. La BBC, la CNN, maroto el de la moto e imagino que hasta Al Jahzeera estarán acreditados para ver un circo que se ha escapado de las manos de los organizadores de una iniciativa que gustará más o menos, pero que al final ha caído en manos del maniqueísmo de algunos políticos y del sensacionalismo de muchos medios de comunicación.
Sinceramente, no me gustan los toros y no quiero saber nada de prohibir los toros. Pero tampoco me gusta la parafernalia de las bodas y no creo que haya que prohibir esa parafernalia. Tampoco me gusta el pimiento y no creo que haya que prohibir cultivarlo. Tampoco me gustan muchas ideas de determinadas formaciones políticas y no creo que haya que prohibir el pluralismo.
Viéndola en negrita, ¿no os parece una palabra horrible prohibir? Porque hay gente que por prohibir, sería capaz de prohibir el PENSAR.
Pensad en ello.
Información Bitacoras.com…
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Bueno, si en las bodas se sacrificase al padrino o, fíjate, incluso al cura, después de haberle puesto unas banderillas yo sí que estaría a favor de prohibirlas.
Uhm, no es mala idea… Pero antes que al padrino, al cura… o al alcalde o concejal… o al juez xDDD
el problema no creo que sea el prohibir por el prohibir… se esta matando injustificadamente a un animal solo pro entretener.. es algo de sentido común, si fuese otro tipo de espectáculo, te apoyaría al 100% pero matar a un animal inocente no creo
Pero mira que eres grande, payo
Entonces, tampoco deberíamos prohibir el maltrato animal de ninguna índole, ¿no? al que no le guste maltratar, que no maltrate, y ya está, ya se acabará el maltrato animal por “falta de demanda”.
La tauromaquia es una aberración se mire por donde se mire, propia de un país de bárbaros donde los galgos “que no sirven” aparecen colgados de un pino (los que tienen suerte, a otros los tiran a un pozo y hasta que se mueren de hambre). Una sociedad avanzada, moderna, del primer mundo, debe erradicar la crueldad y el maltrato, también contra los animales. Y eso implica prohibir cosas, sin duda.
Ni siquiera se puede alegar la “tradición”. Durante estos días se ha hablado mucho de cosas como la “tragedia” que supone cerrar la “histórica plaza de toros de Olot”, la más antigua de Cataluña. ¡Pero si fue inaugurada en 1859! hasta anteayer, como quien dice, no había corridas de toros en Cataluña (y me temo que en la mayoría de regiones de España). ¿Cómo diablos se puede apelar a la “tradición”?
Los festejos crueles contra los animales no eran algo exclusivo de España ni mucho menos (al igual que la Inquisición). Sin embargo, cuando el resto de Europa comienza a avanzar por la senda de la ilustración, España se queda sumida en la caverna, y estos espectáculos barriobajeros y marginales no sólo no desaparecen (como en el resto de Europa) sino que se convierten en “fiesta nacional” para entretenimiento de la plebe.
Pero vamos, no hace falta que lo diga yo, ya lo dijo Gaspar de Jovellanos en el siglo XVIII:
“a lucha de toros no ha sido jamás una diversión, ni cotidiana, ni muy frecuentada, ni de todos los pueblos de España, ni generalmente buscada y aplaudida. En muchas provincias no se conoció jamás; en otras se circunscribió a las capitales, y dondequiera que fueron celebrados lo fue solamente a largos periodos y concurriendo a verla el pueblo de las capitales y tal cual aldea circunvecina. Se puede, por tanto, calcular que de todo el pueblo de España, apenas la centésima parte habrá visto alguna vez este espectáculo. ¿Cómo, pues, se ha pretendido darle el título de diversión nacional? [...] Y sostener que en la proscripción de estas fiestas, que por otra parte puede producir grandes bienes políticos, hay el riesgo de que la nación sufra alguna pérdida real, ni en el orden moral ni en el civil, es ciertamente una ilusión, un delirio de la preocupación. Es, pues, claro que el Gobierno ha prohibido justamente este espectáculo”
Bueno, ya sabéis que estoy en contra de los toros (y los considero una aberración, como no podía ser de otra manera).
Pero quiero que penséis en el asunto de prohibir… Imaginaos las tentaciones que pueden darle a determinada gente de prohibir cosas…
Voy a buscar una imagen de un cómic, que me acaba de venir a la cabeza. A ver si está por ahí y si no, lo tiro una foto.
A ver si os da qué pensar.
Yo diría que lo que implica es educación, sin duda. No prohibir. Comemos animales todos los días, salvo los “veganos”. Pollos vivos que pasan por cintas transportadoras después de estar hacinados como anchoas en jaulas de grandes hangares con luz a todas horas, sin dormir. Huevos de gallinas igual de hacinadas. Cerdos engordados en tiempo record… Etc. etc. Y toro. Que con chocolate está muy rico, por cierto. El espectáculo de todo ello va detrás de las bambalinas, pero no por ello deja de ser espectáculo, sin espectadores eso sí. Me parece una gran hipocresía todo el tema, si no se tocan todos los palos. Por mi parte, puestos a prohibir: Prohibiría que 22 o 24 millonarios corrieran durante un par de horas a la semana detrás de una pelota como críos para dar más circo a las masas. Y es que cuando se empieza a prohibir…
Si no veis el abismo moral que separa matar animales por diversión y matar animales para el consumo humano, quizá es tontería discutir.
Pero puestos a jugar a la demagogia, a mí me gusta ver a gatos siendo apedreados y atropellados. A mí que no me lo prohíban, ¿eh?, que puestos a prohibir… al que no le guste que no mire.
A mí no me gustan los toros pero creo que su prohibición implica muchas cosas que se olvidan, porque últimamente tendemos a concebir a los animales como si fueran peluchitos y así pasa, que nos escandalizamos hasta de por qué en China se comen perros. Es lo que tiene esto de ir al súper y comprar unos filetes impolutos en una bandeja de polipropileno.
Más allá del sufrimiento del animal, algo que yo siempre he dicho, lo que más me dolía en este mundo es que unos 450 kilos de carne se iban a la basura (con el hambre que hay en el mundo) pero resulta que no es así: esa carne se vende para consumo. Vale, volvamos al sufrimiento. ¿Sólo los toros sufren? Y los cerdos en sus matanzas, chillando, con ganas de huír (que a veces lo hacen), ¿se lo pasan bomba? ¿Y los pollos, que viven en una progresión temporal propia de Sísifo y con el pico cortado para que no se ataquen entre sí? ¿Y los patos, alimentados con un embudo hasta que les da una cirrosis que produce un foie de primera calidad? ¿Y esa deliciosa langosta a la plancha, que la partes por la mitad viva con el cebollero para ponerla sobre el metal a unos 150º? ¿Y esos husky siberianos tan bonitos, que se lo deben pasar teta en julio en Madrid? ¿Y el circo qué, los elefantes se lo pasan bomba, no? Podría seguir dando casos, como las carreras de caballos en Mongolia (que los fuerzan tanto que acaban teniendo un ataque al corazón y se lían a patadas con ellos para evitarlo), pero lo que quiero decir es que no reduzcamos el sufrimiento animal a una sola especie, porque muchas veces nosotros se las generamos a nuestras mascotas o a lo que nos comemos. Sobre lo de que sean inocentes, mira Mary11, los animales carecen de sentido moral, así que lo de la inocencia/culpabilidad NO es argumento con una validez aplastante.
Por otro lado, siento ser tan retorcida pero no puedo evitar pensar en qué ocurriría si esa prohibición fuera adelante. Otras comunidades tomarían ejemplo y podría convertirse en algo que afectara a todo el estado. Y de repente, nos podemos encontrar con un número bastante grande de personas que se quedan sin trabajo, con una edad ya complicada, que no saben hacer otra cosa en su vida. ¿Qué hacemos con ellos? ¿Qué hacemos con los subalternos, los monosabios y demás personas que viven de ello en el anonimato, porque no me estoy refiriendo a ganaderos y matadores? Creo que no está la cosa como para invitar a nadie a que se acoja al subsidio por desempleo, la verdad.
Así que, si nos planteamos este tema, hagámoslo con un poquito de calma y sopesando las consecuencias colaterales.
Por cierto, se me olvidaba. Y el boxeo ¿qué?
A ver, y antes de que esto se desmadre del todo (me estoy viendo que hoy me acaban meneando la entrada y me voy a ciscar en la madre de quien lo haga que me tira el blog abajo).
Mi entrada no es sobre los toros. Los toros me parecen una aberración. Igual que el tratamiento a los pollos, o a los cerdos, o a las vacas o a muchos otros animales que luego acaban en nuestro buche.
Pero los toros hoy me dan igual. Hoy me importa ese puto verbo que está en negrita y que pongo en negrita hoy porque me sale de ahí: prohibir.
Porque no me gusta que me prohíban las cosas e igual que no me gusta que prohíban cosas, me jode igualmente que prohíban cosas a otra gente. Sobre todo si es algo que la caverna va a usar. ¿Acaso no os acordáis el vídeo de Intereconomía que se llama “orgulloso de ser español”? ¿Para estar “orgulloso” de algo (llámese español, catalán, vasco, matalascañero o inuit) te tienen que gustar cosas?
Lo que me jode es que cuando la izquierda (no considero izquierda un nacionalismo basado en la exclusión, y es mi opinión) usa el verbo prohibir está usando las mismas armas que la derecha más recalcitrante, la caverna que quiere prohibir el aborto, que quiere prohibir el burka cuando no es un problema…
Bueno, ya me he desahogado. Y para más cojones no encuentro la imagen que quería poner ni tengo el cómic a mano…
Tengo que recuperar toda mi colección de cómics. Pero ya.
Hola.
Yo tampoco estoy muy a favor de prohibir, pero a veces es la única forma de arreglar las injusticias, las corridas de toros son injustas y crueles para el animal, ¿No están prohibidas la peleas de perros o gallos?, en éstas al menos están en condiciones de igualdad y aún así están prohibidas.
Hablar de la demanda para este tema es una mala posición pues dejemos a la falta de demanda el maltrato a la mujer, o la explotación infantil, los abusos sexuales, etc…
Yo como español voto sí a la prohibición de las corridas de toros en España.
@Esteban si te entiendo perfectamente, la cuestión es que a veces es inevitable prohibir cosas. A parte de educar para que los hombres vean inaceptable violar a las mujeres, o para que los blancos vean inaceptable matar a los negros, hay que prohibirlo expresamente. Son ejemplos exagerados, pero bajando a cosas más prosaicas: es necesario prohibir fumar en espacios públicos como hospitales, colegios, etc. Podríamos discutir si habría que prohibirlo en los bares (donde cada cual es libre de entrar o no), pero creo que no hay discusión en que en aquellos lugares públicos donde uno no elige entrar, sino que se ve obligado, el tabaco deba estar prohibido. O sea, que las prohibiciones existen, y son necesarias.
En cuanto a los animales, maltratarlos está prohibido en toda Europa y no creo que haya ningún debate sobre la absoluta normalidad de que esto sea así. Las corridas de toros son una pintoresca excepción amparada en una “tradición” que no es tal (si a finales del XVIII era un espectáculo marginal y la mayoría de plazas son del XIX, pues ya me contaréis qué tradición es esa). Personalmente no me plantea ningún dilema el prohibir las corridas de toros, como tampoco me lo plantea la prohibición de las peleas a muerte entre perros o tirar cabras de los campanarios (y podríamos argumentar que “esos perros fueron criados para morir peleando” y que “la cabra no sufre”, las mismas paparruchas que en el caso taurino).
El argumento de “el que no le guste que no vaya” es *tan* demagógico que no merece la pena ni replicarlo, como ya he dicho en el anterior comentario, “a mí me gusta ver a gatos siendo apedreados y atropellados. A mí que no me lo prohíban, ¿eh?, que puestos a prohibir… al que no le guste que no mire.”
@Mme Tafetán, aparte de lo ya comentado sobre el abismo moral existente entre matar por diversión y para comer, sobre lo de qué hacer con todas esas personas (no son tantas) que se quedarían sin trabajo, se me ocurren a bote pronto dos cosas: 1) el dineral anual que se gasta en subvenciones al mundo taurino se puede igualmente emplear en rehabilitar y compensar a estos trabajadores, 2) las plazas de toros siguen siendo espacios públicos donde se pueden realizar otras actividades aparte de corridas de toros, y que seguirán necesitando un personal que las mantenga.
jodidos rojos masones… como os coja Franco cerca de la caldera manipulando el carbón os corta los dedos xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
Es un asunto muy complicado de debatir el que planteas, pues tiene muchas ramificaciones. Entiendo tu intención de debatir sobre el concepto prohibir, que podría ser un debate muy fructífero, pero lo intentas con un tema, los toros, que no deja indiferente a nadie.
El problema de los toros creo que se ha de basar sobre la ética animal y no sobre las creencias personales. Una explicación sobre ética animal interesante es esta: http://bit.ly/9tYs8q
El quid de la cuestión no es si somos paternalistas, sino al contrario, si nos creemos realmente “los reyes de la creación”. Si lo creemos, entonces el sufrimiento animal es indiferente, pues está muy por debajo de nosotros.Está muy en línea con los especistas.
Pero si pensamos que los animales son SERES VIVOS (podéis leer a Peter Singer, por ejemplo) entonces debemos admitir que pueden SUFRIR. Y si creemos en la ciencia, a mayor desarrollo del sistema nervioso, mayor sufrimiento. Los mamíferos tendrían una capacidad de sufrimiento elevada (más que un insecto o un reptil) precisamente por la evolución de su SNC.
La decisión es pues si queremos una sociedad que permita al sufrimiento de otros seres vivos por diversión (ej. peleas de gallos o de perros) o pensamos que deberíamos procurar el menor daño posible para el resto de las especies. Eso también incluye el tratamiento que se les da en granjas y demás, aunque el fin sea aquí la alimentación. (teoría de la aproximación por capacidades)
Es un problema complejo, pero la decisión de si aprobamos el sufrimiento de otros seres vivos o no es sencilla. Cómo llevarlo a la práctica sería otro debate.
No me parece bien que se prohiban las corridas de toros. Prohibirles que se corran es un poco como torturarles a los pobres bichos. Yo creo que los toros tienen derecho a correrse a gusto si se lo pide el cuerpo (o una vaca maja). No?
Pues Ignacio, mucho más fácil: se eliminan las subvenciones para este tema y se desvían hacia temas mucho más importantes y verás cómo progresivamente desaparecerá. Porque lo que se está discutiendo es sobre el hecho en sí de prohibir y llevamos un veranito de prohibiciones de aupa. Y eso es lo grave.
Sobre lo de matar para comer… en muchos casos se cumple y en otros muchos se hacen verdaderas burradas que no creo que sean necesarias.
Vamos, que para tí no hace falta prohibir que se torturen perros, ¿no? que ya desaparecerá progresivamente. Es que no es “el hecho de prohibir”, hombre, no caigamos en la falacia, ¿o te parece mal “el hecho de prohibir” el asesinato, el robo o la violación?
No estamos hablando de la chorrada de prohibir los bollos ni las hamburguesas, estamos hablando de prohibir un espectáculo consistente en la tortura y muerte públicas de un animal. Algo, que por cierto, es delito, *excepto* si ese animal es un toro. ¿Qué sentido tiene semejante excepción anacrónica?
Venga, sí, para ti la perra gorda, majo. Yo en ningún momento he dicho eso porque estoy hablando SÓLO del tema taurino. ¿Quieres saber a qué tipo de prohibiciones me refiero? Pues por ejemplo a hacer topless en la playa, correr por el paseo marítimo o el tema del burka, que no es tan sencillo, porque implica temas de exclusión social bastante peliagudos. Es lo mismo, ¿verdad?
Por otro lado, insisto en que el enfoque tendría que ser otro y no solamente referirse a los toros.
Y ahora si quieres me acusas de lo que te dé la gana
Quieres saber a qué tipo de prohibiciones me refiero? Pues por ejemplo a hacer topless en la playa, correr por el paseo marítimo o el tema del burka
Pero es que no son comparable. ¿O de verdad estás comparando la libertad de alguien a enseñar/esconder su cuerpo con la “libertad” de torturar y matar animales en público? Entendería la comparación si estuviésemos hablando de la ley antitabaco, antibotellón o similares, por ejemplo, donde sólo existe el conflicto entre tus libertades y las sensibilidades de los demás.
Así que no, no es lo mismo, prohibir el topless no tiene nada que ver con prohibir los toros.
Ya digo, si hablamos de “prohibir”, en general, pues hablamos de todo: de los toros, del burka, de las violaciones, del racismo, del asesinato y de descargarse canciones de Ramoncín. Pero si hablamos de “prohibir libertades individuales” (como los casos que tú mencionas), el tema de los toros me parece totalmente fuera del debate. No existe la “libertad individual” de torturar y matar a un animal, espero que estemos de acuerdo en eso.
Y nadie las compara porque de lo que estamos hablando es del hecho de prohibir y del problema de hacerlo en muchas ocasiones a la ligera. ¿Se ha dicho en algún momento que seamos protaurinos? No, ¿verdad?
Estamos exponiendo nuestro punto de vista de cómo lo hubiéramos hecho, y tú nos estás aleccionando, con lo cual no hay diálogo posible, porque esto ya roza lo maniqueo.
Buena salida por la tangente.
PD: no creo que un trámite legislativo de ocho meses, dos votaciones, con múltiples comparecencias en sede parlamentaria tanto a favor como en contra, donde los partidos mayoritarios han tenido libertad de voto y que arranca con una iniciativa legislativa popular amparada en 180.000 firmas pueda ser calificada como “prohibir a la ligera”, así que de nuevo, el caso no es comparable. Es sólo una opinión personal, ¿eh? creí que se daba por hecho y no hacía falta recalcarlo, pero por si acaso piensas que estoy intentando “aleccionar”… :S
Un post muy flojo.
Comparar el sufrimiento de un ser vivo con un pimiento o una boda…
Los anti taurinos no han pedido su prohibición porque les guste más o menos el toreo, más bien ha sido porque hay que maltratar a un animal, y como decirlo… es tercermundista en un país que se las da de 9ª potencia científica mundial.
Partiendo de esta premisa, el resto del post no tiene sentido.
Estoy de acuerdo con prohibir las corridas si a renglón seguido y sin tardar mucho se prohiben otros espectáculos también poco edificantes como los bous al carrer donde con la alevosía de la nocturnidad, los toros son muy miopes, y el empleo de fuego, se acoso en las calles de Cataluña y Valencia a los animales. Si al final no es así todo habrá quedado en una muestra de desafección de Los más radicales de los catalanes frente a todo lo que huela a español y, entonces, sabremos que todo es demagogia.
(Que conste que entre protaurino y antitaurino en general y apesar de lo dicho soy más pro que anti).
Ojos que no ven? buena teoría la tuya, si algo no te gusta, cambia de canal. Suerte que hay gente que ante las cosas que no le gustan se plantan y lo dicen, y no miran hacia otro lado como sugieres tu “cambiando de canal”…
Pues sí, en Fahrenheit 451 (libro o peli) se prohibía la lectura.
Es decir, pensar en prohibirlo se ha pensado