Socialismo afectivo: necesitamos vuestro cariño
- 28 septiembre, 2009 -
- Política -
- Tags : actos públicos, afecto, comunicación, PSOE, socialismo
- 10 Comments
Siempre que asisto a alguna coseja gorda del Partido, oigo la expresión socialismo afectivo. La verdad es que complementa muy bien el ELSA Spirit, que jugaba con un doble sentido y que también se refería a algo parecido a la afectividad (bueno, en general a las borracheras, pero eso no viene al caso).
Bueno, pero no voy a hablar del socialismo afectivo de las bases que es, según se comenta en general, bastante activo y sí de nuestros jerifaltes de arriba. Porque sí, porque necesitamos vuestro cariño.
Porque cada vez que hay un acto importante, es difícil veros, sentiros. Porque en el estrado cuando habláis, todos transmitís, pero algunos aburrís a las moscas (ayer hubo un momento en el que pasó un ángel por cada uno de los y las que estábamos allí). Porque donde nos tenéis que convencer es en la distancia corta. Y eso, queridos compañeros y queridas compañeras, lo hacéis muy poco en general.
Porque, compañeros y compañeras, no necesitamos grandes arengas para defender el ideario socialista, nosotros no necesitamos que nos digáis que subir los impuestos permite mantener el estado del bienestar y apoyar a quien lo necesita; no necesitamos que nos digáis que el Partido Popular nos está dando caña con sus argumentos tan sumamente elaborados [IRONIC]. No, sólo necesitamos que cuando haya un acto os toméis un rato para nosotros, para saludar a la gente, para estrechar un par de manos, para que nos escuchéis los problemas o soluciones que podemos daros.
Es simplemente eso: socialismo afectivo. Vuestro afecto, vuestro cariño, en las distancias cortas.
Quizás deberíamos mirarlo, porque el afecto poco correspondido… O quizás deberíais daros cuenta que quienes os preparan toda la parafernalia deberían exprimiros un poco menos y evitar que el mismo día tengáis que hacer un viaje de un sitio a otro a la velocidad del rayo; porque todos queremos a los primeros espadas, pero igual sois vosotros los que deberías parar un poco esta vorágine de actos grandes, de muchas aglomeraciones. A lo mejor así el Socialismo Afectivo que necesitamos nos llega mejor.
Y sentiremos que el afecto es mutuo, que en estos momentos, falta nos hace.
La importancia de las distancias cortas… como pierdan eso, perderán el gobierno. Si no siento cerca a quien me gobierna, mejor queno gobierne.
Carpe Diem
Toda la razon, a mi me sobra tanto discurso que es siempre el mismo y me hace falta más contacto. Nos partimos la cara por ellos dia a día, que menos que una palmadita en la espalda.
Muy importante lo que dices… a mi alguien me mandó un sms diciendo que me echaba en falta y ya me puse contento… con eso me bastó!
Pero que cosas más bonitas y reales que dices. Tienes toda la razón del mundo. Más contacto, más ilusión, cariño, cercanía y.. menos discursos-arengas
Saludos
Que razón tienes compañero…. Ayer en la cafetería compartían mesa y café los “grandes” que estaban presentes en el acto… No seria mejor que aprovecharan ese tiempo en hablar y escuchar a los militantes?? Ellos deben estar hartos ya de verse las caras! Sin embargo para nosotros, una simple palmadita en la espalda, como dice Ana, nos vendría muy bien…
Pero el socialismo no era eso? Distancia corta, cara a cara, primera mano… Completamente de acuerdo.
Dicen que en toda organización cada uno tiene el derecho y la obligación de expresar de forma asertiva sus sentimientos y sus puntos de vista.
Hecho queda, y de modo muy claro, que muchos compartimos.
Ahora sólo falta que se cumpla la regla complementaria, la que dice que los jefes tienen la obligación de escuchar de modo activo a sus colaboradores.
Yo no le llamaría socialismo afectivo, sino bajada de las nubes.
Y debería ser permanente.
Lo primero, gracias a tod@s por vuestras aportaciones.
Bernardo, el llamarlo socialismo afectivo es porque es una expresión que siempre me ha hecho gracia (de hecho, para mí siempre ha sido el ELSA Spirit, relacionado con bebidas, fiestas y “algo de curro”).
El hecho es que sí, es una bajada de las nubes, pero quizá hemos de plantearnos que el hecho de querer contar con primeros espadas muchas veces puede ser contraproducente.
A mí hay veces que el cuerpo aquí en Castilla y León me pide oír a Demetrio Madrid en vez de a Óscar López, a Tomás Rodríguez Bolaños (que le oigo en cada ejecutiva y da gusto) en lugar de a Óscar Puente (Óscares varios, si leéis esto, sabéis a lo que me refiero), o a Alfonso Guerra o a Felipe González en vez de a Pepe Blanco o a Leire Pajín…
Dicho queda, y además por escrito
[...] Socialismo afectivowww.estebanmucientes.es/?p=730 por jorgermp hace pocos segundos [...]
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