Llevamos una temporada donde parece que el Gobierno de la Nación ha perdido el norte. Se hacen propuestas que al día siguiente son tumbadas por el propio Gobierno, la oposición se relame y se frota las manos ante unas próximas elecciones, los sindicatos salen a la calle…
Muchas de estas propuestas parecen auténticos globos sonda para confirmar las reacciones de la sociedad y explorar qué límites son los que se pueden llegar a asumir. Esto mismo sucedió ya en la primera legislatura de José María Aznar (ese gran estadista), en una situación de recuperación y casi bonanza económica en la que ya se plantearon subidas de impuestos, que la caja de la Seguridad Social se iba a agotar, que si recortes sociales, etc.
En su momento esto estuvo personificado principalmente en la persona de José Luis Barea, Director de la Oficina Presupuestaria si no recuerdo mal, que con esa pinta de científico loco encorbatado que tenía parecía el Quijote del gobierno hablando sobre el apocalipsis. Sin embargo, mucha gente atribuye esta estrategia a la improvisación, a la inexperiencia que en aquellos momentos podría tener el Partido Popular en materia de gobierno (¿alguien se cree ese argumento, cuando estaban gobernando en diferentes Comunidades?)…
Sin embargo, si detrás de aquél Ejecutivo estaba alguien como Miguel Ángel Rodríguez (sí, el ínclito MAR), ¿alguien cree que hoy no hay nadie especialista en comunicación dentro del gabinete de Presidencia del Gobierno? Al final la opinión pública tras todos esos globos sonda acabó convencida de una realidad que no era real: que el Estado estaba prácticamente en bancarrota y que eso era culpa de los rojos socialistas herejes que habían estado gobernando antes, con lo que hacía falta una política de austeridad en el gasto. Es decir: recortar el Estado del Bienestar.
Ahora bien, la situación ahora es diferente. Estas medidas que se están planteando habrán de tomarse, bien de la forma más radical posible bien suavizadas. Otras quizá no se puedan tomar por ser insostenibles e indefendibles políticamente, pero que nadie piense que desde Presidencia del Gobierno se están dando bandazos.
Si por entonces (hace 12-14 años) se pensaba que era una línea marcada políticamente hacia el liberalismo, ¿no podemos pensar que hoy es una política encaminada a garantizar el Estado del Bienestar que ha sido una de las conquistas de los años 80 y primeros 90? Y, ¿quién gobernaba por entonces?
Ahí queda eso.






