Hete aquí que no es gratis. O al menos, parece que si la gente se lo toma en serio no es gratis.
Resúltase que se resulta que hace un tiempo largo se creó un grupo de personas en Facebook que solicitaba a María Dolores de Cospedal que se retractara de sus declaraciones sobre las escuchas del sistema SITEL. Si queréis más información sobre el tema, os invito a uniros al grupo existente en Facebook.
El asunto está en que esto es una pequeña demostración del impacto que las redes sociales pueden tener en la vida política. ¿Quién podía imaginar cuando se creó este grupo en verano que podría conseguir el número de firmas suficiente para acudir a un juzgado? ¿Quién pensaba que un juez admitiría a trámite la solicitud de esta gente que se organizó a través de redes sociales, creó una página web para recoger las firmas, mantenía al grupo informado de todos los pasos que se daban y buscaban una rectificación?
Es un primer paso, pero puede que no sea el último. Por el momento para el próximo día 17 de febrero está fijado un acto de conciliación para que Mercedes de Cospedal ratifique o rectifique (qué parecidas son estas palabras) sus declaraciones. Y puede que haya más casos. Porque, al final, si respetamos el ordenamiento jurídico y queremos vivir en una sociedad regida por unas normas justas, hemos de pasar por el aro de la Justicia. Es lenta, pero segura. Dura Lex, sed Lex.
Y ahora os lanzo una pregunta: ¿no creéis que las declaraciones del arzobispo de Granada deberían ser tratadas como lo que son? Yo creo que, tomadas literalmente, están incitando al abuso sexual. Y no me valen las declaraciones posteriores aclarando su homilía, ni una rectificación. Con la ley en la mano se puede entender que está incitando a quienes tengan una pareja que haya abortado a abusar sexualmente de ella.
¿Actuará de oficio la Fiscalía? ¿Será necesario organizar seriamente una iniciativa para que sean tenidas en consideración sus palabras? ¿Se someterá a la Justicia Humana o tendremos que oírle decir que la única Justicia que reconoce es la divina?
Sinceramente, creo que algo en nuestra sociedad se nos está yendo de las manos. Que alguien, por favor, empiece a pensar con un poco de cordura.
No creo que sea mucho pedir.





