Supongo que el vídeo de Punset (va al final de la entrada) dando una lección de humildad a la Ministra de Cultura desde un punto de vista constructivo y no destructivo. Y digo constructivo porque el punto de vista que dio no era el de “Sinde Pírate”, sino el hecho de que las Redes Sociales e Internet han de ser modelo de cambio y reconoce el ansia por impulsarlo por parte del Gobierno (mentes abiertas, por favor, oíd bien el mensaje, dejad de lado vuestros prejuicios, como lo he hecho yo).
Sin embargo, como tengo la mala baba que tengo, no puedo evitar hacer un par de reflexiones:
- Efectivamente, el control en Internet con el estado actual de la tecnología y la Justicia es algo así como una pérdida de tiempo y recursos. Es necesario una reforma en profundidad de la Justicia que no pasa por la vía legislativa sino por la vía de la comprensión del medio y la adaptación de las actuaciones judiciales y policiales a la inmediatez de Internet, pero siempre con el debido respeto a los Derechos Fundamentales. La propiedad privada en sí misma no es un derecho fundamental, sólo un derecho y no hablemos de Internet. De momento sólo se queda en la categoría de negocio…
- Respecto al tema del control, ¿quién o qué quiere controlar la Red? El control no sólo supone una actividad legislativa encaminada a fijar lo que no se puede hacer en la Red; pensar eso es un craso error. El control también viene por la vía de quienes nos están diciendo constantemente qué hemos de hacer para ser los más guays en la Red, los que nos dan consejos disfrazados de verdades absolutas; en definitiva, el control también viene por la aceptación de las actuaciones de quienes están diciendo qué es lo que se puede hacer o no en Internet en negocios, actividades académicas, nuestra vida privada… y se les sigue de forma incontestable. Si no queremos control en la Red, ¿por qué se asumen determinadas verdades de forma incontestable?
¿Que estoy diciendo que hay que controlar la Red? Pues más o menos, porque la Red no puede ser como el Far West, pero la regulación no ha de venir por el control de contenidos culturales, sino por una regulación más profunda y general (que no genérica) y que establezca los límites de la actuación de la Justicia de forma adecuada. Es decir, vigilar a los vigilantes, pero dotándoles de medios y formación para entender la realidad. Y creo, sinceramente, que Punset entendería lo que estoy diciendo.
Lo dicho, un poco más de criterio en según qué cosas y ser un pelín más constructivos en las críticas. Y si no se quiere ser constructivo, ser demoledor utilizando la ironía y el humor.
Parece que no, pero muchas veces funciona.





Últimos comentarios